12.30.2016

mis olores-amores


la machica traposa
esa delicia hecha en la paila después de la fritada
                                                -me acuerdo tanto- 
los dulces... el de guayaba, el de mora
los aromas deliciosos que emanaban
que se combinaban con tu sonrisa
tus abrazos calientitos
tu super sancocho de pescado
con mucho limón
                                           -me acuerdo tanto de tí-
ese tostado de dulce 
"caca de perro" como bien se le dice
las humitas, los eponjados quimbolitos
                                   -hasta ahora no he intentado hacer tus tamales
                                    que gran responsabilidad que se me hace-
el aucha de col, con maní y mucha col 
el chapito de todos los días
y el rompope de mi papi de los domingos
y las habas y el maní salado empacado para cada uno de nosotros
como no acordarme del arroz relleno
y las alverjas tiernitas con mapahuira
                             -tantas cosas-
                                 -tantos trabajos-
                                      -tantos quemados de brazos por tus preparaciones-
las tantas fritadas en la gran paila
los majados con huevo y queso (ahora trigrillos)
el café, siempre el cafecito pasado.. no había día sin café fresquito en la casa
el olor
tu olor
tu abrazo, tus besos
tu apuro en el día a día
tu ultima sopa de fideos

2.08.2016

algo

siempre estas épocas, este mes..
con mis conocidas y tan removidas cuestiones de existencia
que la vida, que el tiempo
que los sucesos, lo que me acuerdo y lo que no
siempre lo que deseo
lo que tengo
lo que me hace
lo que me sonríe
momentos de evaluación.. quien sabe
reconstruirse y des construirse
mirarse
saberse y no saberse
sentirse

esa soy yo, la no definida..
la que le ha gustado cosas.. pero no tan profundamente
la que ha deseado cosas.. pero no las ha concretado
a veces sí.., y sorprende
la que no necesita mucho.., casi nada
solo ese abrazo calientito
ese corazón latiente
todo eso grande
a tí

la que ha olvidado,
la resentida, la generosa
la pensativa y tímida
la enfurecida, la aguantadora
y siempre que escribo, hay que guardarlo
no es para nada "algo", ni siquiera un escrito
no tiene fuerza, ni nitidez
(como los escritos deben ser)
solo palabras, una otra tras otra, una después de un espacio
y espacios llenados para interpretarse
ya son varios años y son un instante
donde se fragua en el presente la yo,
la que está
la que siempre está