8.25.2010

señorita

qué / quién soy?
enfundada en este disfraz
no me quedan, nunca me han quedado
los peinados perfectos
los lisos teñidos
las uñas acrílicas
sintéticos artificios
para encajar.

y patoja
entre uno y otro tacón
voy
desproporcionando vaivenes
equilibrando en el desequilibrio continuo
para seguir en pie

no soy la punk
no soy la alternativa
no soy la pop de oficina
soy la que veo?/ soy la que espero?
señorita de moño
traje almidonado
perfectas líneas
alineándose/uniformándose
mimetizándome

señorita
de ese traje sastre
pantalón a rayas
que será de ti señorita…?
quien fuiste?
dime
como se hace para desvivirse
esforzarse
sostenerse
en ese porque de
haber sido siempre
haber sido nunca
una definición certera

solo algunas veces
unos vértices de luz aparecen.

8.21.2010

bla, bla, bla.

a los diez,
a los dieciséis
a los veinte
a los veintisiete:
continuo
cuestionándome
hablándome
recriminándome
admirándome
re/descubriéndome

 

bulto de arcilla
masa de huesos y carne
presencia de alma
todo en este ser
átomos organizados
formados / sujetados / esparcidos
bien domadas estructuras
moléculas funcionales
naturaleza del orden
de funciones inadvertidas
acciones tácitas – inconscientes
subir, pensar
elucubrar
inteligencia
ánimos
urgencias
necesidades / prioridades
prioridades / necedades
locuras / corduras
pensamientos
crueldades / bondades
flaquezas / fortalezas
sonrisas
iras
desidia
esperanza


bla, bla., bla.

 

8.15.2010

bienestar

sobreconciencia
de que mis manos
de que mi alma
mi mente, mi ser
pueden más.
que lo que sienten
es real
y se traduce en las curvas geográficas
en las ondas sonoras
en los numerosos climas
entrejidos
entretejiendo
los hilos de existencia
que me hacen feliz
que me impulsan
que me bastan
todo

8.13.2010

toda

no,
en este decir
no pretendo nada
nada soy
mas que la que soy
mujer
sentida mujer
sensible
humana
un poco mala
un poco buena
útil
generosa
auténtica
solo soy la que siento
a veces la que veo
nunca la que escucho
soy la que vive
la que sueña
desvanece en el tiempo
difumina en el tiempo
eso.
mujer, toda mujer
toda sofía
toda eugenia
toda niña
toda vieja
toda ser
yo

8.02.2010

ANTIPOEMA DEL CANSANCIO – de Eugenio de Nora

es gratificante/exaltante/motivante encontrar textos como estos. aquí un poema de Eugenio de Nora.
y más si quien me los envía es mi alma/hermana – alma/amiga. gracias gracias.

 

Viendo ahora, mirando el triste mundo,
el putrefacto mundo humano
que conocemos, que hemos visto,
"inquietante" y "crucial", "predestinado"
(según nos dicen los periódicos),
en el que nos sentimos más bien presos, como algo
-nosotros, ello, todo-, algo que se devora
y se amontona y sigue sobre sus propios huesos blancos...
Teniendo en cuenta las banderas, colgadas,
arrugadas y pálidas como palabras de un discurso falso;
anotando los números que indican: "ración"
y "30 días", correlativamente, o "dividendos" y "salarios"
(bien sé que no son cosas versificables, pero
es lo que encuentro, y no voy a ocultarlo;
lo anoto pues, y sigo...).
Parándose a pensar en lo que han dicho
-entre otros varios los
"Excelencias" y los "líderes",
los fariseos y los re-publicanos,
mi zapatero, Einstein
y Mr. Dulles –sucesor de Mr. Acheson...–;
sin olvidar, por otra parte, el cielo azul,
el movimiento grácil de los álamos,
y la anarquía de la primavera, y la situación caótica
que provocaría el "crac" de tanto verde o blanco
piojo chupón (perdón, pero está claro
que no son más que símbolos poéticos
todas las cosas de que vengo hablando...).

Al mirar esto, al considerar esto, sí, ¿para qué engañarse,
ni para qué exponer personalmente lo que experimentamos...?
(Unos lectores se indignarán castizamente;
otros habrán de avergonzarse, y sentirán toda su vida como un sueño pesado;
muchos, en fin, es lo seguro,
dirán: "esto no es arte", o bien "¡qué prosaísmos!", y pondrán en la radio
un fox, o un vals, o la emisión "Juerga en el aire",
o algo
dulce de todos modos, y más
lírico, entre tanto
llega la hora de acostarse o –si es por la mañana–
del vermú y el aperitivo acostumbrado...).
Pues, como ya dijimos antes –pero ahora va de veras–: "en fin",
en fin, sí; ¿para qué engañarnos?
Amigos míos, poetas, nuestro oficio
es inútil, pensadlo.

Los que nos oyen no comprenden, y los que entenderían...
no tienen tiempo de escucharnos.

 

Eugenio de Nora